Boris Cepeda, enamorado del piano desde los 4 años

Boris Cepeda vive actualmente en Alemania junto a su esposa Katja Cepeda. Incursionó por primera vez en la música a los 4 años, cuando descubrió por casualidad un piano y se enamoró de él.

Sus padres tienen una fuerte afición por la música y lo han apoyado desde sus inicios, lo que lo llevó, con apenas ocho años, a aparecer en televisión y ganar innumerables reconocimientos, como el primer premio del Concurso Nacional de Música de Cuenca, entre otros.

“Cuando tenía cuatro años tuve un pequeño encuentro con un piano, y desde allí me quedé encantado con su sonido”, relata todavía entusiasmado el ecuatoriano.

Pese a la dificultad que representaba combinar sus estudios regulares junto a los musicales, finalizó el colegio como cualquier joven de su edad, pero al terminar su vida secundaria descubrió que la música era lo que lo verdaderamente lo apasionaba.

“Me gustaba mucho también la ingeniería mecánica, pero quise arriesgarme y seguir con mi carrera musical”, comenta. Decidió entonces aventurarse hacia Alemania, a pesar de que tenía varias opciones debido a sus notables cualidades musicales. Además contaba ya con el conocimiento del idioma, pues sus estudios secundarios los realizó en el colegio Alemán de Quito.

En la Universidad de Bellas Artes de Bremen, fue donde conoció a su esposa, la que comparte su amor por la música y con la que ha interpretado varias piezas. Su similar gusto por las obras del compositor Max Reger, los han llevado a presentarse en conciertos para piano a cuatro manos y para dos pianos, en  Washington D.C., Ecuador y Malasia.

Cepeda también ha brindado cursos y talleres en Alemania y Ecuador. El año pasado estuvo en nuestro país ofreciendo clases magistrales a jóvenes talentos.   “Para mí es muy importante poder transmitir los conocimientos y experiencias que he adquirido con el tiempo”, expresa el artista. A pesar de que ahora vive con su esposa en Berlín, y que su centro de actividades se encuentra allá, no descarta la posibilidad de que en un futuro pueda regresar a nuestro país.

“Siempre he sentido el apoyo del Ecuador desde que era muy niño, y siempre estoy encantado de volver”, dice el músico. “Me he dado cuenta que en Ecuador, pero especialmente en Quito, existe el deseo de un gran número de personas de promocionar la música y abrirse campos hacia diferentes nuevos públicos, lo que me anima a seguir regresando y colaborando con la actividades que se realizan acá”, explica.

Boris Cepeda grabó un CD con música de compositores ecuatorianos titulado “Obras de la Mitad del Mundo”, el mismo que ha tenido una acogida excelente entre el público europeo. Las canciones han sido tocadas en eventos de significativo valor, como el funeral del príncipe Bernardo de Holanda. “Me dio mucho orgullo saber que mis composiciones junto a las de ecuatorianos como Gerardo Guevara y Juan Pablo Muñoz, fueron escuchadas en otros países y con tanta admiración”, comenta emocionado.

El ecuatoriano brindará dos conciertos en el Teatro Nacional Sucre, el miércoles 8 y el jueves 9 de febrero, en los que interpretará composiciones de Beethoven y Franz Liszt, y junto a la Banda Sinfónica Metropolitana en el marco del festival de Jazz.

Publicado en El Comercio.com

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